El sexo es una actividad física más que te hace quemar calorías. Además con el placer, tu cerebro segrega sustancias que calman el ansia de comer. ¿Qué sentido tiene agotarte en el gimnasio, si con desabrochar el cinturón de tu hombre quemas 67 calorías?
El escritor Richard Smith, autor de dos libros en los que te enseña a perder peso mientras te preparas para el sexo, tienes relaciones y posteriormente te recuperas de ellas, realizó unas investigaciones según las cuales al desvestir a tu pareja con su aprobación quemas 120 calorías y sin su consentimiento 187.
Por otra parte, tener un orgasmo te hace quemar 27 calorías si es real, ¡y 160 calorías si es fingido! ¿Qué opinan las investigaciones científicas y los expertos en sexología, respecto a la sorprendente afirmación de que el sexo te ayuda a adelgazar? La sexóloga Carmen Vijande ha defendido un revolucionario método para adelgazar naturalmente y con mucho placer: la dieta del sexo.
Para mantenerte en forma, en vez de recurrir a los aparatos del gimnasio, la experta propone una manera más atractiva de perder unos kilos: llegar al orgasmo, porque puedes gastar hasta 127 calorías, 500 si es en la regadera o tina y 60 con sólo dar un apasionado beso. Según la sexóloga, la pérdida de peso depende en gran parte de la postura que adoptes durante el coito, por lo cual no estaría de más repasar el milenario pero siempre vigente Kamasutra.
Según sus partidarios, la “dieta del sexo” tiene dos ventajas: con tu pareja puedes practicarla tanto tiempo como quieran o hasta que el cuerpo aguante, y además es un excelente ejercicio para tu organismo. Pero toma en cuenta que sus efectos dependen de la duración de la relación sexual, las posturas que adoptes, los movimientos que realices y la intensidad del encuentro amoroso.


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La Sífilis es una enfermedad infecciosa provocada por una bacteria llamada Treponema Pallidum, que se extiende rápidamente por el organismo. Generalmente entra en el cuerpo a través de los genitales, pero las heridas en la piel o las distintas membranas mucosas, existentes en nuestro cuerpo, también pueden ser puerta de entrada de esta
Hablar de los conflictos sexuales es difícil para la mayoría de las parejas por vergüenzao por miedo, pero ¿acaso prefieres resignarte a llevar una vida sin placer sexual, o separarte de la persona que amas?
El libro de Gilmartin fue publicado en 1987 por University Books, y en 1989 Madison Books publicó una versión abreviada con un nuevo prefacio por E. Michael Gutman, entonces presidente de la Sociedad Psicológica de Florida, y Psiquiatra Jefe para los Servicios de Salud Mental en Orange County, Florida. Después de dejar de imprimirse, el libro de Gilmartin no atrajo una gran atención, a pesar de que posts de usenet de mediados de 1990 en adelante, indican que todavía se leía. Gilmartin apunta que a través de los años ha recibido cartas y correos electrónicos de todo el mundo. Su trabajo fue traducido al japonés, y en 1995 Gilmartin visitó Japón para promocionarlo.
Protegerse durante
Un preservativo cortado en dos a lo largo y colocado en la vulva es lo que utilizan las mujeres homosexuales que quieren promover la seguridad total. Las secreciones sexuales femeninas pueden transmitir Infecciones Transmisibles Sexualmente. Para limitar la transmisión, evita el cunnilingus durante la menstruación, ya que la sangre es un conductor importante de transmisión. Privilegia las caricias en el clítoris y evitar la entrada de la vagina que es el lugar de donde proceden las secreciones.
• Respetar la decisión de la pareja, aunque no la compartas.
Chupar
, en general, para aliviar tensiones musculares, lo que conlleva el que nos sintamos mejor con nuestro cuerpo y más relajados. El masaje erótico o sensual tiene un componente añadido, y es que ya que nos lo da nuestra pareja, además de hacernos sentir mil y una sensaciones agradables, podremos dejarnos llevar por la estimulación, y por la imaginación, y terminar haciendo el amor plenamente entregados el uno al otro. El cariño y la dedicación que se pueden expresar a través del simple roce de las manos es uno de los mayores de los estimulantes.
• Conocer bien nuestros genitales y su funcionamiento.


