El arte de la conquista se puede adquirir
Por
P. Córdoba, en 13 de Noviembre de 2008
Desde educasexo siempre hemos intentado ofrecer una línea educativa e informativa acerca de la sexualidad. Y es que hemos entendido el sexo como algo que se puede aprender y entrenar. De igual forma, la conquista que precede tanto a una relación sentimental como a un encuentro íntimo, también merece que se le dedique un espacio, porque también la seducción es un arte que requiere de práctica, constancia y desde luego sentido del humor para afrontar las negativas con las que hay que contar en determinadas situaciones.
Atraer a la persona que nos gusta no siempre es tarea fácil, pero ¿quién dice que uno no puede prepararse para ello?. Vivimos en un mundo que constantemente nos demanda más formación en capacidades y destrezas. Pues bien, la habilidad de ligar no tiene por qué ser algo innato e inamovible con lo que se nace o no, ya que puede entrenarse como cualquier otra competencia interpersonal.
Lo primero que hay que pensar es en la seguridad y la autoestima de uno. Si no nos sentimos bien con nosotros mismos, creeremos que tenemos poco que ofrecer y transmitiremos esa sensación de vacío al otro. La percepción que tengamos de nosotros, la capacidad para valorar aspectos de nuestro físico y de nuestra forma de ser que nos resulten atractivos es fundamental. La vergüenza excesiva y el pensamiento de “no puedo” suelen bloquear cualquier intento de acercamiento a la persona cuya atención queremos captar.
Otro requisito importante es fortalecer nuestra tolerancia a la frustración, es decir, hacernos a la idea de que un “no” por respuesta no es algo tan horrible o temible, sino que forma parte de lo normal, pues no tenemos por qué gustar en el mismo grado a todo el mundo, sin que ello signifique que nuestra valía disminuya. La atracción, seamos honestos, no siempre es simultánea, por lo que es conveniente estar preparado para perder la carrera alguna veces. Ahora bien, si nos quedamos sentados, pensando en las negativas del pasado, no sólo nos sentiremos peor, sino que nos estaremos privando de seguir recorriendo un camino que está ahí, esperándonos. Hay que pensar en términos estadísticos, cuánto más lo intentemos, más probabilidad habrá de encontrar una respuesta de interés recíproco. No obstante, el optimismo, la desdramatización y la positividad harán que disfrutemos del proceso de conocer gente, independientemente de cuál será el resultado en particular, así ligar se convertirá en una preferencia, no en una necesidad.
Seguir leyendo »