Cuando una mujer planea quedarse embarazada empieza a buscar información fiable sobre cuidados y precauciones para evitar que durante la gestación se produzca algún problema. Uno de los primeros puntos a considerar es el peso ideal de la futura madre. Si bien es cierto que tener un par de kilos de más puede ser beneficioso para conseguir el embarazo, tener sobrepeso u obesidad puede dificultar en gran medida las condiciones de madre e hijo en el caso de conseguir quedarse embarazada.
Antes de intentar el embarazo es importante una visita al ginecólogo o médico de familia, porque puede hacer algunas preguntas para comprobar si hay antecedentes de enfermedades genéticas familiares o de otro tipo, y resolverá las dudas que los futuros padres puedan tener antes de embarcarse en la mayor aventura de sus vidas. Dependiendo del caso específico de cada mujer, a veces se recomienda empezar a tomar algún complejo vitamínico en este momento. La vitamina más importante es el Ácido Fólico o vitamina B9, que favorece el desarrollo del tubo neural del feto que se produce en las primeras semanas de la gestación. También es conveniente el aporte de hierro en cantidades superiores a las normales durante todo el embarazo, pues el feto tomará de la madre este mineral para llenar sus reservas, porque en la leche materna no es demasiado abundante. Sin embargo, cualquier medicamento o sustancia medicamentosa (sobre todo los adquiridos en centros no especializados o herbolarios), aporte nutritivo o complemento alimenticio que la futura madre vaya a consumir, debe contar con la aprobación del médico que monitorice el embarazo, pues lo adecuado para algunas no está indicado para otras.
También es aconsejable conocer cómo se va a desarrollar previsiblemente la gestación, porque aunque cada mujer es diferente, todas las embarazadas pasan por las mismas etapas, y a veces el miedo a lo desconocido es peor que la realidad. En principio no es necesario cambiar de hábitos, a menos que éstos conlleven ejercicio físico intenso, posibilidad de recibir golpes en el abdomen o trabajo duro. La alimentación deberá ser equilibrada, con abundancia de frutas y verduras, mejor consumidas crudas, pero asegurándonos de lavar los vegetales en agua con unas gotas de lejía, para evitar consumir huevos de parásitos que pueden afectar a madre e hijo.
Durante todo el embarazo la piel de la madre está más sensible de lo habitual, por lo que se deberán evitar las exposiciones prolongadas al sol sin protección, el uso de perfumes con alcohol, desodorantes fuertes, cremas agresivas, etc. Si aparecen manchas en la cara, que son alteraciones consistentes en un aumento de la melanina en las capas epidérmicas y que se conocen como máscara de embarazada o cloasma uterino, en ningún caso se debe aplicar ningún producto despigmentante, pues puede afectar al feto. Estas manchas suelen aparecer durante el segundo mes de embarazo y se van oscureciendo con el tiempo. Tampoco se deben utilizar medicamentos ni preparados con corticoides sin prescripción médica. La piel que recubre los senos y el abdomen debe hidratarse intensamente cada día con cremas antiestrías específicas para el embarazo que pueden encontrarse en farmacias y parafarmacias. A pesar de que muchas mujeres encuentran tedioso aplicar cremas tras la higiene diaria, es muy conveniente, pues el estiramiento que sufre la piel de estas zonas puede hacer perder elasticidad a la dermis, con lo que tras el parto pueden quedar “colgajos” antiestéticos por no haber prevenido durante la gestación.
Otro cuidado que se aconseja a las mujeres gestantes es acudir al dentista con cierta frecuencia, al menos al primer síntoma de dolor o inestabilidad de piezas dentarias, pues a muchas embarazadas les aumenta la frecuencia de aparición de caries o se les cae alguna muela. La higiene dental debe ser adecuada y sistemática. Un cepillado de dos minutos de duración como mínimo tras cada comida principal y siempre antes de dormir nos ayudarán a minimizar los problemas que puedan llegar, y facilitarán la solución al detectarse prematuramente. La pasta de dientes que utilices de manera habitual será la adecuada para cuidarte durante el embarazo, pero si normalmente usas una con clorhexidina o algún desinfectante especial, es mejor consultar al odontólogo cuando pase revista a tu dentadura.
Debido al aumento de la volemia (el volumen de sangre que circula por el cuerpo), los vasos sanguíneos pierden elasticidad y recuperan peor el líquido extravasado (que ha salido) de los mismos, y es muy habitual que la gestante sienta las piernas pesadas e hinchadas debido a la mala circulación. El problema se agrava según crece el feto, porque la cantidad de líquido es mayor. De hecho, el corazón debe agrandarse para conseguir bombear tanta sangre a todo el cuerpo. El uso de medias de compresión variable suele ser efectivo para muchas mujeres, pero otras no aguantan la presión que ejerce el tejido; utilizarlas o no depende de cada mujer y del consejo del médico que la trate. Si aparecen varices, no hay remedio posible: quedarán para siempre a no ser que tras el embarazo se eliminen con cirugía o láser. Tan sólo podemos reducir los síntomas con las siguientes recomendaciones: el ejercicio físico moderado incluso en la última etapa de la gestación, como caminar durante treinta minutos a una hora al día, puede ayudar a combatir la mala circulación; evitar el calor localizado en las piernas y el abdomen también es efectivo, junto a duchas de agua fresca en las piernas; realizar un masaje cada noche que empezará por los tobillos y terminará en los muslos es muy relajante y aconsejable. Los movimientos de las manos deben ser rotativos y se debe ejercer una presión moderada. Con estas acciones conseguiremos mejorar la forma en la que la sangre vuelve al corazón, y evitaremos algunas de las molestias asociadas al aumento de volemia. En cualquier caso, ante dolores intensos, varices que se rompen o aumentan de tamaño bruscamente, golpes que producen moretones, o aumento de la tensión arterial, hay que acudir a un centro médico. Sin embargo no suele ser habitual este tipo de problemas, y el embarazo es un de las mejores épocas de la vida de una mujer, tan sólo tienes que preguntar a las madres que te rodean.


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4 Comentarios en “Cuidados antes y durante el embarazo”
bueno , yo estoi en mi primer mes de embarazo y no se si es normal que mis pechos me duelan, me dicen que es por que ya estan empesando a trabajar.Me podrian responder.
Sí, es normal, pero no porque estén empezando a trabajar, sino porque la carga hormonal en tu cuerpo es más alta que en circunstancias de no embarazo, y en las mamas se nota con más facilidad que en el resto del organismo.
sí, es normal, tengo dos bebés y ya pasé por eso y ahora me encuentro con mi hermana que acaba de cumplir dos meses de embarazo y también tiene la misma molestia, todo es por el cambio hormonal que se va dando en el cuerpo..
cuales son los cuidados especificos durante los tres primeros meses, en todos los aspectos