Que duda cabe que un equilibrio en la vida sexual, conlleva a un equilibrio en el estado mental de la persona. Este equilibrio se traduce en una mejor energía para afrontar los retos diarios como es la rutina laboral o las obligaciones caseras. Hay mejor disposición para emprender viajes y actividades. Esto se debe a que el sexo libera las ya famosas hormonas del bienestar llamadas endorfinas. Se ha demostrado que esta liberación se prolonga más halla del momento sexual y sumado al tiempo de vida de estas hormonas, da como resultado esta sensación de bienestar general en las personas. También hay que considerar el hecho de que las personas suelen tener sexo un número determinado de veces por semana que puede ser variable dependiendo de diversos factores como tiempo transcurrido con la pareja, edad y otras actividades. El sentido común nos dice que el sexo practicado de manera inter diaria podría mantener un estado de bienestar constante durante la semana. Por otra parte, otros factores están presentes como la calidad el acto sexual y sobre todo su prolongación.

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En efecto, el sexo muy prolongado y en sesiones acrobáticas nos podría dejar más bien demolido para los siguientes días por lo que encontrar el punto de equilibrio adecuado debe ser la mejor idea y eso depende de cada pareja. Pero existe el otro caso, en el que el sexo brilla por su ausencia y no porque haya habido un desgaste sexual en la pareja sino porque en toda relación de noviazgo o de amistad sexual, existen “tiempos muertos”.
En estos tiempos muertos, no hay ni distanciamiento ni acto sexual y eso puede ser hasta peor, dependiendo del grado de tolerancia de la persona. Es obvio que este umbral de tolerancia es mayor en las mujeres que en los hombres ya que ellas llevan el ritmo del momento en que accederán a ese primer encuentro sexual con la nueva pareja o amigo. Durante este tiempo muerto, siempre hay caricias, besos y abrazos ardientes, el llamado petting, que puede calentar el ambiente sexual tremendamente. Sin embargo, no siempre se termina en la cama por una u otra razón. Puede se que la mujer se conforme con llegar hasta ese punto pues el lado emocional predomina en ellas y puede soslayar sus deseos de mujer.
Pero los investigadores se están acercando a la solución de este “problema”. En efecto, las investigaciones se vienen dando sobre una sustancia que aún no tiene nombre propio pero que se ha designado como PT-141. Parece el nombre de una base aérea ultra secreta pero puede llegar a convertirse en la solución a este último paso que dan las mujeres antes de entregarse sin tapujos al sexo. Esta sustancia se ha probado en estudios y ha demostrado grandes propiedades a la hora de modificar el comportamiento sexual. No se le puede calificar al nivel de un afrodisíaco ya que actúa en otro nivel. Ciertamente, esta sustancia es capaz de modificar por completo el comportamiento de una mujer y es capaz de convertir a la mujer más insensible al sexo en una ninfa. Parece ser que esta sustancia modifica hasta las posturas femeninas a la hora de estar en una situación pre sexual. Se ha visto que las mujeres en las que se probó esta sustancia, varían de poses constantemente, buscando un mayor placer sexual en cada cambio. Esto se relaciona con otros estudios en donde se ha encontrado que la mujer es susceptible de ser excitada en mayor o menor grado, dependiendo de la postura en el coito y que, por cierto, varía de fémina a fémina.

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Esta sustancia llamada PT-141, es obtenida a partir de una hormona que el organismo produce llamada Hormona Estimulante del Melanocito (HEM). Esta hormona interviene en la pigmentación de nuestra piel y en su proceso interviene la luz solar a través de su relación con la vitamina D que también se sintetiza en la piel a partir de los mismos rayos solares. A su vez, esto se relaciona con los estudios que se han realizado acerca de las prácticas sexuales en climas clamorosos viéndose que aumentan conforme hay más calor y en épocas de verano. Esta hormona HEM se produce en el cerebro y se ha visto que su mayor producción está en relación directamente proporcional al nivel de estrógenos en el cuerpo. Esto, a su vez, también se relaciona con el hecho de que las mujeres se muestran más predispuestas al sexo durante su ovulación. El bendito PT-141, también modifica el comportamiento de la mujer en cuanto a su manera de caminar, de sentarse y de ejecutar sus movimientos, prácticamente le inyecta sensualidad. La distancia que marcan con los hombres también desaparece en presencia de esta sustancia. Todo esto está en fase experimental, pero de corroborarse las propiedades y de salir al mercado, promete ser el mayor revulsivo de la historia del sexo. Quizá ahora los hombres seamos los que diremos cuándo tener sexo.

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