Las compresas o toallas higiénicas no son un invento reciente, a decir verdad, se sabe que las mujeres antiguas usaban retazos de ropa vieja para poder retener los fluidos menstruales y que las toallas higiénicas tal y como las conocemos ahora, surgieron más menos alrededor del año 1895y aunque a sus inicios, estas fueron usadas por enfermeras, quienes las hacían de pulpa de madera (material que se podía desechar ya que era económico y fácil de obtener), hoy en día su uso se ha extendido a los cinco continentes, sin hacer ningún tipo de discriminación de raza, religión o estrato social.
Actualmente, las innovaciones que más resaltan son las que se centran en el cuidado de la piel y en segundo lugar aparece la absorción, la que a través de las nuevas tecnologías dan una máxima protección hacia la parte central de la toalla, que es donde la mujer más lo necesita.
Cuando miramos al pasado, tal vez unos 20 años atrás, vemos un panorama totalmente diferente, ya que si tomamos en cuenta factores como la variedad y el diseño, vemos que estos eran bastante sencillos sin mayores variaciones; si embargo, las cosas han evolucionado: en primer lugar fueron las “alas” las que marcaron el cambio, y aunque estas eran rectas y no tenían adhesivos, en verdad marcaron todo un mundo de nuevas expectativas para la mujer.
Si bien las toallas de ahora poseen características como una forma anatómica más parecida a la de la mujer, diseños según el tipo de ropa interior, aromas como el aloe vera o la manzanilla que brindan un mejor cuidado en esa zona tan delicada de la piel de la mujer; cabe recordar que antes, estas parecían pañales de bebes en forma más pequeña (pero con el mismo ancho), no tenían zona adhesiva y además, dañaban mucho los labios interiores femeninos.
Por tanto, cuáles han sido los elementos que se han tomado en cuenta para poder desarrollar todo este abanico de innovaciones en este rubro:
En primer lugar, las mujeres piden comodidad ya que desempeñan múltiples roles (son madres, son estudiantes, son trabajadores, son amas de casa, etc.) y por tanto, no tienen mucho tiempo para perder entre cambiarse una toalla y atender a un bebe o mirar la sopa para el medio día.
La mujer se cansó de ver una toalla que si bien cumplía su función absorbente, se parezca a un pañal de bebe haciendo que sus pantalones o faldas sufrieran las consecuencias. Por tanto, el tema de la absorción, es un tema ya superado.
Hoy por hoy, se busca que la toalla cuide la piel y que no la raspe(por el gran tamaño que había que usar) por tanto, nuevas formas han revolucionado el mercado de productos femeninos; así hay toallas muy delgas que prometen una gran absorción, algo que en el pasado era totalmente imposible pensar.
Las toallas ya no se diseñan para que se adapten a la ropa de la mujer, sino a su cuerpo; por tanto, toallas con forma cóncava, al centro más angosta y con diseño anatómico dan una gran seguridad y protección a la mujer actual.
100% segura 
Hoy en día las diferentes marcas que se encuentran en el mercado ofrecen más allá de absorción, la principal característica del pasado, el que la mujer pueda sentirse segura y es que las consumidoras ya no piensan en que una toalla simplemente absorba los fluidos sino que necesitan dimensiones distintas y sobre todo un cuidado de la piel perfecto.
En verdad una mujer busca que cuando el ciclo menstrual le aparece, este pase “desapercibido” entonces, quieren seguir su vida como si nada, sin preocuparse en las inoportunas manchas y dándose unos cinco minutos para ir al baño, asearse y cambiarse de toalla: estos son los verdaderos beneficios que esperan de su toalla higiénica.
Por tanto, cuando la mujer descubre que la toalla que usa no la protege entonces, rechaza la marca porque las consecuencias tanto psicológicas y sociales que sufre son bastante altas
Así, toallas higiénicas ultradelgadas con una tela ultraseca y además que cuenten con alas, ofrecen una protección totalmente segura ya que además cuentan con una cubierta que no permite que el flujo menstrual retorne.
Otra característica de reciente aparición es el gel ultrabsorbente que hace que el flujo quede dentro de la toallay si a esto le agregamos un diseño anatómico, tendremos una toalla segura y cómoda que se consigue adaptar a la perfección a cada una de las actividades que una mujer maneje.
Para mayor información, puedes entrar al Museo de la Menstruación y del cuidado de la mujer (Museum of menstruation and Women’s Health)donde podrás encontrar un recuento de cada una de los métodos que usó la mujer a lo largo de la historia para cuidarse de los fluidos menstruales. Además podrás leer artículos y ver imágenes sobre las primeras formas de protección aparecieron en la historia del cuidado femenino, entre las que se incluyen compresas, delantales menstruales, almohadas tejidas, entre otras;
Finalmente, debes tener en cuenta que hasta que no aparecieron las toallas sanitarias desechables, todas y cada una de las mujeres tenía que usar un tipo de ropa o compresa que debía usar y lavar varias veces. La mujer ha usado siempre este tipo de protección y aunque durante un momento empezó a hacerse cada vez más comercial el uso de toallas higiénicas desechables, estas fueron muy difíciles de entrar en el inconciente colectivo femenino como un producto de real consistencia y sobre todo fiabilidad.

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