Uno de los castigos más longevos de la historia y, probablemente el más popular de todos, llega hasta nuestros días como una herramienta más en la parafernalia del erotismo. En efecto, el spanking se puede traducir como el azotamiento, popularmente conocido como nalgadas. Esta técnica es utilizada por muchas parejas a medio camino de su relación sexual, aunque existen casos en que esta práctica se convierte en un a especie de culto o rito, con sesiones que pueden duran tanto como una hora en donde todo queda reducido a un solo de nalgadas. ¿Por qué se da esta práctica? Pues para aumentar el caudal erótico y de sensaciones dentro del acto sexual, eso cuando es una práctica esporádica y alternada pero cuando nos referimos a los casos que llegan durar varios minutos donde el sexo puro pasa claramente a segundo plano, ya podemos estar hablando de una aberración sexual o de un fetichismo exacerbado. Pero centrémonos en los casos “normales” de spanking.
Hay que precisar que el que castiga o da de nalgadas se llaman spanker y la que recibe el castigo se denomina spankee. Noten que use un artículo masculino para el primer caso y un artículo femenino para el segundo caso. Sin embargo esto no es rígido y los roles son perfectamente intercambiables siendo el hombre el azotado y la mujer la que lleva la posición dominante en algunos casos.

Imagen tomada de Flickr por Tom-Pipol
Sin embargo, muchas mujeres creen ver un tufo de machismo en la práctica del spanking ya que en un 90 % de los casos son ellas las palmoteadas en las nalgas. Por su parte, las defensoras y súbditas de esta práctica sexual, dicen disfrutar del spanking y lo encuentran tremendamente placentero.
Señalan que es un método muy efectivo para alcanzar el orgasmo durante el acto sexual y que el hombre debe saber cómo aplicar la técnica. No se trata de agarrar a manotazo limpio a la pareja, ni tampoco se acariciarla, es un término medio y el dominio de la técnica consiste en práctica. Para empezar debe haber bastante comunicación con la pareja, el hombre debe saber que la mujer desea ser nalgueada y la mujer debe darle ciertas señales al hombre de que también lo desea. Aquí la mujer marca la pauta, ella debe saber precisarle al hombre cuál es el momento justo en que quiere que de inicio el spanking y al mismo tiempo regular la intensidad del mismo ya que es fácil que ella de unos gritos, ante lo cual el hombre podría dar marcha atrás cuando es precisamente lo que la mujer no quiere en esos momentos. La práctica del spanking es versátil y puede ser efectuada simplemente con las manos o, echar mano de otros accesorios como látigos o varillas, incluso otras parejas optan por toallas mojadas ya que esta técnica no deja marcas en el cuerpo.
Por otra parte, existe la posibilidad de que muchas parejas utilicen esta técnica justamente para el efecto contrario, es decir, para marcar a la pareja a manera de simbolismo de posesión sobre la otra persona y, de paso, abortar cualquier intento de infidelidad. El spanking también engloba técnicas auxiliares como el tirón de los cabellos al tiempo que se nalguea, los rasguños en distintas partes del cuerpo o simplemente los fuertes apretones de otras tantas zonas del cuerpo. En suma, se trata de un estilo salvaje de tener sexo como mucha de las películas del cine erótico han mostrado en más de una ocasión. Sin embargo, la línea que lo separa del sadomasoquismo puede ser muy delgada y la pareja no experimentada o que no goza de comunicación y respeto, podría degenerar fácilmente en prácticas humillantes. Por lo demás, el spanking goza de las preferencias según las encuestas y más de un 50 % de las parejas admiten haberlo hecho alguna vez. Muchas de estas respuestas son dadas acompañadas de risitas nerviosas y aceleradas de paso pero parecen corroborar que este otrora castigo familiar tiene su lugar seguro dentro de algunas noches de pasión.

Imagen tomada de Flickr por sofritita
Finalmente decir que, el spanking, puede realizarse en varias posiciones, siendo la más clásica la posición de rodillas con los brazos como apoyo. Casi todas las variantes se derivan de esta posición, incorporando sillas, almohadillas o simplemente una pared como soporte frontal para la spankee. Entre las posiciones en las cuales no hay penetración, la posición más clásica sería con el spanker sentado y la spankee tumbada sobre su regazo. ¿Usted que opina de esta práctica? ¿Depende de cada pareja o lo ve como una humillación con tintes machistas?

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6 Comentarios en “Sexo underworld: El spanking”
[...] anteriores de nuestro sitio, hemos descrito algunas prácticas sexuales bajo el rótulo de Sexo Underworld, denominación que elegimos pues son prácticas que no son precisamente masivas y que no se [...]
[...] el caso de las llamadas “nalgadas”, o los azotes en las nalgas, se denomina spanking, el cual consiste en golpear las nalgas de la persona con quien se está teniendo [...]
Para los y las spankees las nalgadas son extraordinariamente eróticas y excitantes. El placer que yo siento es tan grande que hasta las simples imágenes o las palabras me provocan un excitante placer. Esto nada tiene que ver con el masoquismo, sino con el deseo erótico. Los y las spankers y spankees sabemos de qué se trata. Los vainillas se espantan, pero no saben de lo que se pierden.
Ojalá hubiera más películas con escenas de spanking porque no hay de dónde sacar material, pues ahora el spanking está muy ligado al machismo y por ello se le ha satanizado mucho. Las películas viejas mostraban escenas de spanking sin tanto remilgo.
Por cierto, hay una película del Santo -sí el mismísimo Enmascarado de Plata- en que la escena final es la de un carnal del Santo que le da unos buenos pares de nalgadas con la palma de la mano a una mujercita bien buenota, colocándola sobre sus rodillas (¡lo más excitante!). Ella lleva puesto un vestido blanco y su reacción es deliciosa. ¿Saben cómo se llama esa película?
Los y las spankers y spankees sufrimos de inanición.
Gracias.
ufff.. es demaciado rico mamarle el culo a tu novio de paso que lo exitas a el tambien t exitas tu.YOse lo hice y casi q se muere de lo exitado que estaba.. haslo te facinara
Realmente no teneis ni idea, eh??. Soy Spanker desde hace mas de 15 años, lo que se busca en muchos casos es, precisamente la sumision absoluta y, precisamente que la/el spankee no pueda decir cuando parar ni que intensidad desea…eso lleva aun abandono ABSOLUTO en manos del Spanker…esa es la diferencia entre un jueguecillo y el Spanking..pero eso solo esta al alcandce de unos pocos, de los que apuestan por VIVIR con intensidad mas que por jueguecitos de niños.Claro, no espero que lo entendais jaja, no es politicamente correcto!!. Una pregunta, porque si el 90% de los spankees son mujeres (como vosotros mismos deicis), las dos fotos que hay en el articulo la mujer es la Spanker??…Da un poquito el cante no?
Buen argumento!. Pasate por nuestro blog dedicado 100 % al BDSM y el spanking.
Saludos