Es fácil volverse un poco perezosa y acostumbrarte al mismo tipo de excitación que has obtenido siempre, pero en verdad ayuda mucho sentirte relajada y segura ya que estas dos situaciones son muy importantes para llegar a la excitación de cualquier mujer (a diferencia de un hombre). Por tanto, te recomiendo que organices todas las cosas de tal formar que más o menos te des una hora para ti. De hecho, te digo esto ya que muchas mujeres que solo le dedican unos diez minutos a una sesión de masturbación y luego, se preguntan por qué no obtuvieron buenos resultados.
Los exteriores:
Lo primero que debes tener en cuenta es la habitación donde lo harás, es decir revisa que la temperatura sea cálida, que el teléfono (bien sea de casa o el móvil) no te interrumpa. Además también podrías prender algunas velas o también podrías darte un baño antes si es que sabes que te puede servir de ayuda. De otro lado, revisa que la iluminación sea la indicada: ni tan baja que no puedas verte ni tan fuerte que en realidad te intimide.
También podrías beber un poco de alcohol si es que eso va a conseguir relajarte, otra opción es que consigas un video o una novela erótica o cualquier cosa que tu sepas que te puede excitar. Algunas mujeres no sienten mucho cuando se dan un masaje erótico pero otras sí, todo depende del placer que a ti te cause, por tanto podrías también probar con esto.
Si te fijas, cuando le dedicas tiempo a la organización del escenario le estarás dando una mayor intensidad al momento en sí. Esta preparación sensual te va a ayudar a entender lo primordial que tú eres en sí misma y que en realidad te mereces tener sensaciones y placeres extraordinarios. Y si te fijas esta será la base para disfrutar completamente de un masaje que te pueda dar tu pareja. Yo sé que podrán decir que hoy en día no se tiene tiempo para nada pero te aseguro que esta será la mejor manera de desconectarse con todo ese “mundanal ruido” y poder llegar a una buena estimulación.
El inicio:
Recuéstate sin ropa sobre tu cama o mueble (sofá) y empieza por acariciar todo tu cuerpo con talco (que es mucho más moderado que el aceite). En esta etapa lo que debes de buscar es placer, no un orgasmo.
Mira y siente:
Coge un espejo de mano y abre las piernas, debes tener una postura cómoda para que puedas lograr verte los genitales. Luego, sigue acariciándote mientras te ves en el espejo. Ten claro que para este ejercicio debes ir relacionando lo que estás mirando con lo que sientes. Ahora introduce un dedo y comprueba cuán lubricada estás, de esta manera sabrás cómo es que tu cuerpo se siente cuando está excitado: a más humedad encuentres entonces más excitada estarás.
La masturbación:
La excitación tiene que venir de cualquier manera que tú veas más cómoda. Aquí debes ser cada vez más puntual con las cosas que sabes que te estimulan mucho.
Todo lo que hemos hablado en estos párrafos en verdad te servirán para el momento en que estés con tu pareja, ya que lo usual es que los hombres se concentren en los genitales femeninos dejando de lado las otras zonas erógenas de tu cuerpo. Así algunas mujeres que no conocen su cuerpo no pueden decir qué es lo que les gusta y qué no. Algunas otras piensan que excitarse depende de la pareja y no de ellas mismas por lo que suelen molestarse con estos si es que la técnica o toda la relación sexual no fuese placentera.
Honestamente, esto no es justo ya que una mujer tiene la responsabilidad de saber cuáles son sus grados de excitación. Esto no es fácil para todas, inclusive hay mujeres que por desconocimiento de su cuerpo no saben si han llegado a un orgasmo o no; así, si lo vemos desde el punto de vista masculino, es claro que un pene puede mostrar el grado de excitación de un hombre, en tal caso, se debe relacionar el pene con la humedad femenina.
Manos a la obra

Casi todas las mujeres ya tienen una forma casi fija para tocarse el clítoris y así conseguir ese efecto tan deseado, es decir el orgasmo. Algunas nunca se han introducido los dedos (o probablemente uno pero no más de uno); otras mujeres nunca han utilizado un vibrador para estimular la vagina o el recto al mismo tiempo que están estimulando el clítoris; otras mujeres no han podido comprobar cuánto potencial tiene una estimulación de los pezones al mismo tiempo que se masturban; etc. Por tanto, te recomendaría poner en práctica diferentes técnicas que sean conocidas y eficaces
Placer en la ducha: las duchas sobre todo las de masaje o los chorros de un jacuzzi pueden darte unas sensaciones magnificas, pero ten cuidado, si el agua sale muy caliente pueden hacerte daño a la vagina, por tanto, te recomendaría que no te acercases mucho y que compruebes la temperatura (evita que llegue a temperaturas muy altas). Así, en una bañera que esté a medio llenar siéntate manteniendo tu vulva debajo de los grifos, abre tus labios con la mano ya que así el clítoris será directamente estimulado (también podrías subir las caderas). Mientras el agua caiga más rápido habrá más estimulación
Juguetes sexuales: existen catálogos de venta por correo electrónico, además de tiendas que ofrecen diferentes modelos con los que puedes experimentar distintas sensaciones, están los vibradores, estimuladores anales, consoladores, pinzas para pezones, etc. Elegir cualquiera de estos tiene que ver con el conocimiento de tu cuerpo, algo que ya te he explicado líneas arriba.
Objetos de la casa: te preguntarás si serán seguros, pues para algunas mujeres que aseguran haber usado velas, hortalizas, mangos de cepillos y haber tenido todo tipo de sensaciones intensas, sí lo son. En realidad, en tanto vayas perdiendo las inhibiciones que puedan tener, cualquier objeto les será muy bueno.


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2 Comentarios en “Cómo mejorar tus técnicas de masturbación femenina”
[...] Entender la naturaleza del orgasmo, es decir cómo es que se va sintiendo este paso a paso, es algo muy importante para muchas mujeres que con dificultad pueden experimentarlo. En realidad, hay muchas causas por las que esta ausencia de orgasmo existe pero tal vez sea la más frecuente la que tiene que ver con una estimulación segura y por tanto, repetitiva que las pueda llevar hasta el final, es decir, del orgasmo en sí. Y esto ocurre debido a que muchos hombres tienden a aburrirse o simplemente, no saben cómo llegar a este momento en el desarrollo evolutivo sexual de su pareja; de otro lado, las mujeres son muy tímidas o por falta de conocimiento de su propio cuerpo, entonces, no saben cómo enseñarle a su pareja. En realidad, el método para que las mujeres aprendan qué es lo que pueden hacer con su cuerpo y hasta donde pueden llegar, es la masturbación. [...]
[...] por ejemplo, si una mujer fantasea con un hombre preparando el ambiente con música, y durante la masturbación emite gemidos de placer, reproduciendo escenas ya vividas (aunque sea con otra persona), [...]