Muchos hombres no pueden mantener una erección más de unos pocos segundos. Otros tienen el pene erecto continuamente. El priapismo es la erección peneana prolongada en ausencia de excitación sexual; el pene no vuelve a su estado fláccido a pesar de dejar de ser estimulado, y esto puede seguir así durante horas. El nombre de la enfermedad proviene del dios griego Priapo, que fue castigado por los otros dioses del Olimpo a llevar un enorme pene erecto sin utilidad. Su crimen: intentar violar a una diosa.
Históricamente el priapismo ha estado presente en la vida de muchos reyes; por ejemplo Carol II de Rumania. Aunque las causas eran parcialmente conocidas, una reciente investigación aclara que la adenosina está ligada al priapismo. Esta molécula está involucrada en la transferencia de energía dentro de la célula.
En principio se podría pensar que el priapismo es una condición fantástica para un hombre: todo lo contrario de la impotencia, pero la realidad es que es muy desagradable y, a veces, doloroso. De hecho se considera una urgencia médica, por lo que debe ser tratado inmediatamente por un profesional médico cualificado. El priapismo puede estar asociado a problemas sanguíneos como leucemia, talasemia o la enfermedad de Fabry, y neurológicos como lesiones y traumatismos en la médula espinal (algunos ahorcados y la mayoría de lesionados medulares suelen presentar erecciones).
Existen medicamentos que pueden causar también priapismo: inyecciones intracavernosas para tratar la impotencia (papaverina, alprostadil), antihipertensivos, antipsicóticos (por ejemplo, clorpromacina, clozapina), antidepresivos (trazodona), anticoagulantes, cantáridas. El alcohol y la cocaína también pueden causar este problema.
El priapismo puede producir daño en los vasos sanguíneos del tejido del pene, dando como resultado una disfunción eréctil (impotencia), pero también isquemia y trombosis del pene. En casos severos la isquemia puede llegar a gangrena y es necesario amputar el pene (¡ouch!, eso duele).
Los resultados de la investigación de la que hablábamos antes, que ha sido llevada a cabo por un equipo liderado por Yang Xia en la Escuela Médica de la Universidad de Texas, Houston, y publicada en el Journal of Clinic Investigation es un punto de inflexión en la línea de investigación que se estaba siguiendo actualmente para comprender los mecanismos del priapismo. Los machos de ratón a los que les faltaba la proteína ADA, que descompone la molécula de adenosina, sufrieron priapismo, y cuando les fue administrada esta proteína, la erección disminuyó.
Anteriores investigaciones habían demostrado que altas concentraciones de adenosina provocaban priapismo por activación del receptor de adenosina A2B en ratones a los que les faltaba la ADA. Ahora sabemos que reduciendo los niveles de adenosina o bloqueando el receptor A2B, podemos reducir la erección y, con el tiempo, desarrollar tratamientos para humanos.


Añadir a Del.Icio.Us



Comentarios de “Priapismo y Adenosina”
Aun no se han realizado comentarios.