Escotes generosos, sostenes de diversas formas y con distintas aplicaciones (ensalzar, elevar, aumentar), prendas ajustadas, transparencias, etc., todo parece indicar que el pecho es una de las zonas de la anatomía femenina que mayor foco de interés recibe por parte de la moda y de la mujer. No se nos olvida el papel que desempeña como elemento de seducción y estimulación en las relaciones sexuales, ni la fuente de alimentación y de comunicación afectiva que representa durante la lactancia. No son pocas las ocasiones pues que cobra una dimensión importante en la vida de las damas, como para que su cuidado pase desapercibido.
En un artículo anterior os recordábamos la relevancia de autoexplorarse los senos para prevenir y detectar a tiempo posibles enfermedades. Sin ignorar esto, hoy queremos centrarnos en la atención que merece también su aspecto estético, y cómo cada mujer puede ser protagonista activa en la tarea de embellecerlo.
Pero no nos estamos refiriendo a la posibilidad de someterse a costosas y arriesgadas intervenciones quirúrgicas para modificar el busto, sino a incorporar en el día a día una serie de rutinas para lograr mantener unos senos más bonitos y firmes. Piensa que si cuidas la salud y la belleza de otras partes de tu cuerpo (dientes, rostro, pelo), ¿por qué no lo vas a hacer con la que es una de las zonas más atractivas de ti?.
A continuación vamos a detallarte algunas de las recomendaciones cotidianas que puedes llevar a cabo en tu propia casa:
1. Lo primero es procurar una buena limpieza e hidratación de la piel.
- Para limpiarla de células muertas procura utilizar un peeling que sea suave, no arrastre demasiado y que contenga agentes emolientes, pues es un lugar especialmente sensible y debes tener cuidado de no erosionar al regenerarla.
- Para hidratarla puedes emplear aceites vegetales que, además de penetrar fácilmente y nutrir la piel, no suelen presentar reacciones de alergia. Contienen ácidos grasos esenciales que favorecen la hidratación de las capas superiores de la epidermis y evitan que ésta sufra resecación o descamación. Así que, al menos 2 o 3 veces por semana, puedes elegir el aceite según tu necesidad: de borraja, para pieles secas; de germen de trigo, para deshidratadas y estropeadas; de onagra, revitalizante y antiarrugas; de aguacate, para agrietadas y frágiles.
- Las cremas que llevan tepezcohuite y salvia son especialmente apropiadas para atenuar las estrías que aparecen durante el embarazo.
- Si lo que quieres es encontrar un remedio natural y económico, puedes hacerte una mascarilla nutritiva semanalmente con: 1 cucharada de miel y otra de aceite de oliva, levadura de cerveza y medio vaso de leche fría.
- Al aplicar las cremas o aceites nutritivos es recomendable hacerlo después del baño, en sentido ascendente y circular (desde el pecho hasta el cuello y los hombros), y siempre de forma suave y lenta.
2. Cuidar la dieta.
- Hay algunos alimentos que están más indicados para el cuidado de los senos: cereales (trigo, avena, malta, cebada) para la firmeza; germen de trigo para retrasar el envejecimiento de los tejidos; pescados azules y alimentos gelatinosos para hidratar.
- Estar extremadamente delgada perjudicará tu pecho, pues al perder grasa en exceso contribuyes a que parezca caído y sin fuerza. Por eso, evita las frecuentes fluctuaciones de peso con los regímenes relámpago, que lo único que hacen es provocar estrías a las mamas.
3. Factores ambientales:
- Aunque sabemos que un baño de agua caliente relaja, lo cierto es que también relaja los tejidos pectorales y favorece su descenso. Si quieres mejorar su firmeza, una buena alternativa es darte chorros de agua fría diariamente (o en verano masajearlos con cubitos de hielo) para endurecerlos y revitalizarlos, o al menos combinar cambios rápidos de temperatura (pasando de frío a calor).
- En cuanto al sol, has de usar una protección solar elevada en la zona del escote y alrededores, sobre todo si haces topless, y deseas esquivar las quemaduras y el envejecimiento prematuro.
4. Sostenes y posturas.
- Selecciona cuidadosamente el sujetador más conveniente para ti. Llevar una talla menos no lo hará más seductor si estás oprimiendo la glándula mamaria. Utilizarlo con un contorno más pequeño del que necesitas puede ser más que peligroso. Es esencial que te acuestes sin sostén y compres uno de más sujeción cuando vayas a hacer deporte, con el fin de prevenir lesiones y molestias. Los más aconsejados por los ginecólogos son de algodón, elásticos, sin aros y transpirables, pero sobre todo los que se adaptan a la talla real y a la actividad que se va a realizar.

- ¡Ponte firme!. Corrige posturas inadecuadas, saca pecho y haz que tu espalda permanezca recta. Si tienes un busto prominente, ¡cuidado con encorvarte!, pues a los problemas de espalda, añadirás la caída de los senos y la disminución de la esbeltez.
5. Ejercicio físico.
- Todo lo expuesto hasta aquí es de gran ayuda, pero para que realmente tus pechos desafíen la gravedad y ganen en turgencia, la opción más eficaz es entrenarse en ejercitar los músculos pectorales, dorsales y los de los brazos.
- Buscando deportes idóneos para trabajar adecuadamente la elevación del busto, encontramos el fitness acuático, el tenis y la natación (sobre todo, el crol y la espalda). A la hora de llevar a cabo ejercicios que impliquen saltos (aeróbic, correr, step, etc) hazte con una buena sujeción.
- Hay clases específicas de body-building (moldear el cuerpo), con las que puedes tonificar la zona pectoral acudiendo dos días a la semana.
- No hay excusas, si no tienes tiempo de ir al gimnasio, siempre puedes practicar en casa. Coge un peso de un kilo en cada mano (o medio, según tu complexión, edad y nivel habitual de sedentarismo), estira los brazos en forma de cruz, súbelos a la altura de la cabeza, bájalos y repite el ejercicio de 15 a 20 veces cada uno.
- Ni que decir tiene que si no realizas esto de forma regular, o lo haces tan sólo el mes anterior a la “operación bikini”, el resultado no será igual de bueno. Ahora bien, si eres capaz de reservarte 20 minutos, tres días a la semana para hacerlos, podrás sentirte orgullosa de mimar tu pecho como se merece.Foto1: Rinzewind
Foto2: Luiza de Oliveira


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