El fin de semana pude ver nuevamente una películas en la que había estado pensando la semana pasada. Se trata del film Nacido el 4 de Julio, clásico ya a estas alturas y en el que Tom Cruise encarna a un veterano de la guerra de Vietnam. El actor recrea muy bien todo el drama por el que tiene que pasar este ex militar. Ciertamente en aquella época muchos ex combatientes pasaron por la discriminación al regresar a su país. Se fueron con honores pero regresaron a un tiempo distinto, por así decirlo, en que eran señalados como asesinos. Pero el drama del protagonista de la película tenía el volumen amplificado notablemente al haber sido víctima de la guerra, la cual lo confinó en una silla de ruedas por el resto de su vida. Un gran énfasis dentro de este contexto es la vida sexual del protagonista. En efecto, el actor es víctima de una profunda frustración y depresión al no poder conseguir una erección y sobre todo el saber que nunca más podrá obtenerla. Recurre a las mujeres más bellas pero sin resultado óptimo.

Imagen tomada de Flickr por guardafaro
En el ínterin, conoce a otro veterano de guerra que atraviesa el mismo problema que él, el cual deja una frase para la posteridad. Le dice al protagonista “aprenderás a hacerlo con la lengua”. Esta frase puede resultar fuerte y hasta lapidaria pero nos sirve para enfocar el tema de hoy, el referente a cómo puede vivir su sexualidad un minusválido. En efecto, es un tema penoso y complejo pero no por eso indiscutible. Algunos psicólogos, recomiendan que la persona minusválida no debe renunciar a su sexualidad, sino, más bien, tratar de buscar la forma de reinventarla, teniendo como punto de partida las nuevas condiciones a que ésta se ha visto afectada. Estos especialistas sostienen que lo que se ha visto alterado es el mecanismo por el cual esta se desarrolla plenamente mas no se ha visto afectado la capacidad de experimentar los sentimientos hacia la pareja. Amar y ser amado. El gran acicate viene representado en este caso por la parafernalia de accesorios o juguetes sexuales de los cuales pueden disponer estas personas.
En efecto, los consoladores pueden ser utilizados por la mujer y las bombas hidráulicas por los hombres para poder alcanzar ciertos estándares dentro de una relación sexual. Sin embargo, lo más recomendable es que haya toda una reingeniería respecto del concepto de relación sexual y su ejecución. Al respecto se recomienda que la pareja afectada, conozca partes de su cuerpo antes desconocidas y que aprendan a ver el orgasmo de una forma distinta a la tradicional. En cuanto a este tema, existen los orgasmos interiores que pueden ser obtenidos perfectamente por las personas minusválidas para lo cual deben practicar. Por otra parte se recomienda que la persona discapacitada siempre vaya en la posición de abajo al momento de sostener la relación sexual para que de esta forma sus manos tengan libertad de acción y pueda interactuar. En este caso estaríamos hablando de una persona que se encuentra paralizada de la cintura hacia abajo. Por otra parte, también existen personas que no tienen pareja en medio de esta eventualidad. Para ellos, existen servicios de prostitutas especializadas en sostener relaciones sexuales con la persona discapacitada.

Imagen tomada de Flickr por modulor
También debemos considerar la carga emocional del minusválido. Este siempre se encontrará a la expectativa de su pareja sana, de lo que vive y siente y esto puede ocasionarle aún más stress, al menos hasta que logre compenetrarse plenamente en su nueva atmósfera. Lo interesante y paradójico de esto, es que no afectará a la erección o lubricación –según sea el caso- puesto que estas funciones ya están previamente restringidas por la misma minusvalía. En tal sentido, y sabiendo esto, el minusválido no lidiará con el principal problema al que un apersona sin minusvalía se pueda enfrentar. Otro aspecto que se debe tener en cuenta es el referente a la integridad de la pareja, pues se conocen y están bien documentados los casos de ciertas parafilias referidas a personas que encuentran placer sexual solamente al sostener relaciones con una persona minusválida, quedando fuera de la ecuación cualquier componente afectivo, el cual sólo sirve para el acercamiento a estas personas. Este es el caso de los llamados devotees. La frustración podría instalarse en el minusválido al ser abandonados luego de que el devotee haya conseguido su objetivo.

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1 Comentario en “La sexualidad del minusválido”
Enhorabuena por el articulo. Desconocia por completo ciertos aspectos que comentas y realmente me ha resultado instructivo y muy interesante.