El sexo es una parte ineludible en el ser humano, incluso los que más propugnan practicar el celibato y la castidad han sido descubiertos en los últimos años como los más irrefrenables practicantes encubiertos con tales o cuales parafilias. Por otro lado en la actualidad han surgido una serie de tribus urbanas con nombres propios muy particulares que hacen que los confundamos unos con otros como emos, góticos, pokemones, etc. Para colmo, existen tribus urbanas que toman elementos de otras y se autodenominan como una nueve corriente.
El caso es que si miramos el look de estas tribus vemos que algunas parecen totalmente alejadas del sexo mientras que otras parecen haberse entregado en cuerpo y alma al mismo. En el primer caso podemos citar a los llamados “emotivos” o emos, tribu urbana que se caracteriza por usar el cabello caído sobre el rostro de forma asimétrica, cubriendo uno de sus ojos. Esta tribu se basa en la pacificación extrema, aquella que comparte frontera viva con los estados más depresivos de la conducta humana y que es una invitación abierta alas tendencias suicidas. En el segundo caso podríamos citar a los llamados góticos o darks, de los cuales se dicen que gozan con lo cercano a la muerte y los ritos satánicos.

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De este segundo grupo podemos notar que su look es muy similar a los que se puede ver en los actores de algunas películas del cine porno que apelan al spanking como elemento lúdico dentro del sexo. En aquellas cintas se dejan ver párpados maquillados sombríamente, piercings en el rostro, lengua y genitales, así como las típicas vestimentas negras, generalmente de cuero. Asimismo, los góticos portan cadenas que se asemejan a los elementos de tortura que se utilizan en estos videos. Pero más allá de las similitudes y diferencias que podamos identificar en tal o cual tribu urbana, parece ser que el denominador común en la actualidad es el libertinaje sexual.
En efecto, los especialistas coinciden en señalar que la crisis de valores no sólo ha derivado en la formación de estas tribus urbanas sino que ha inyectado ciertos elementos comunes a ellas, los cuales a su vez les sirven para escindirse claramente de la sociedad tradicional y moralista. Sin duda que junto con el uso de drogas o prácticas bizarras, el principal caballito de batalla es el sexo, uno de los conceptos que más tabúes ha arrastrado desde tiempos remotos. Estas tribus urbanas por lo general muestran curiosidad y predisposición a todo conocimiento sexual y van más allá, buscan que experimentar constantemente con diferentes combinaciones, frecuencias e intensidades.

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Pero estas temáticas no son nuevas. Para eso habría que remontarnos a los orígenes de las tribus urbanas como tales. Un buen punto de inicio para esta reflexión podríamos encontrarlo en los años que siguieron a la Segunda Guerra Mundial y, más específicamente, a la década del 50 en que el miedo, la inseguridad y el inconformismo maduraron en las primeras pandillas que se identificaron como los rebeldes sin causa.
Estos encontraron su acicate en la explosión de otro fenómeno juvenil, el Rock And Roll. El despertar sexual se hizo evidente en esta generación de jóvenes que fue la primera en independizarse traumáticamente de sus padres. A ellos les siguieron los beatniks, los mods y los rockers en la primera de los sesenta. Estos añadieron sofisticación en vestimentas, modos de expresión pero también ejercieron libertad sexual. Los que siguieron en la posta si que ejercieron el sexo a plenitud y sin tapujos. Estos fueron los hippies.
Luego, ya en los años setenta surgen los punks, de los cuales podemos decir que son el brazo armado del sexo ya que proyectan sus principios a esta esfera. Ellos son inconformes pero nos e quedan en la denuncia social sino que traducen su frustración en agresión verbal y física. Su ejercicio del sexo está muy relacionado al sadismo, portan cadenas e instrumental aguzado que no dudan en utilizar en medio de sus prácticas sexuales.

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Los años ochentas nos trajeron a los góticos, los cuales muestran el mismo interés hacia el sexo. De ellos se dice que llegan a las prácticas necrofílicas al ser parte de su mismo discurso. En la cronología seguirían los emos a los cuales identificamos con la astenia sexual, aunque también se dice que muestran curiosidad e inocencia ante el sexo.
Algunos creen ver antecedentes de violación sexual en el seno familiar lo que los ha conducido a una conducta casi autista en su rutina diaria y con tendencias masoquistas y claramente suicidas. Ahora, en los últimos años y mese diría yo, se habla de pokemones, una suerte de aglutinadores de varios estilos que se dejan arrastrar por las distintas corrientes y para los cuales el sexo también es sinónimo de curiosidad y experimentación. Digamos que estas son las tribus urbanas más conocidas pero, en paralelo, existen muchas otras, bien conformadas, otras en gestación y otras de las cuales solo quedan vestigios.
En todo caso parece que el sistema límbico –el más primitivo del ser humano- es común tanto a la gestación de estos grupos o etnias urbanas como a su postura frente al impulso sexual que también se desencadena en esta zona del cerebro. Por cierto que habría que sumar los factores externos que la sociedad moderna de consumo ha aportado y que ofrece menos espacio propio al individuo quien prácticamente se ve forzado a asociarse en estas tribus para obtener algún reconocimiento personal. No perder de vista que los adolescentes son los más vulnerables a estas tendencias.

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2 Comentarios en “Sexo y tribus urbanas”
En este artículo se confunde a los dark con los goticos v.v, y me quiero suponer que cuando se habla de los pokemones, se habla de los ‘otaku’, y pues, emmm, como decirlo, son gente generalmente gente no muy abierta a los demás y encerrada en un mundo de fantasía. Cuando esto deja de ocurrir se vuelve gente ‘normal’. Esto lo se porque forme parte de ese mundo, y si,, si tiene una cierta tendencia a esos grupos, sin embargo, por lo regular ellos estan muy inspirados en los otaku, principalmente los emo. Los punk, por lo regular no estan influenciados por los otaku,
las imagenes de la gorronea me dan ASCOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO waaaaaaaaaakalaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa