Sexo con el jefe ¿fantasÃa o realidad?

¿Es tu jefa una de tus fantasÃas sexuales?
Hay quien dice que cuando sexo y trabajo van de la mano las cosas se complican. El lugar de trabajo es foco más que propicio para enredos sexuales y lÃos de faldas. De entre todas las figuras de una empresa, es la del jefe la que más controversia provoca. Amados y odiados a partes iguales, hay muchos que se sienten atraÃdos irremediablemente hacia las figuras de poder. PolÃticos, lÃderes económicos, fuerzas del orden, profesores. Sin embargo, la figura que ostenta una mayor influencia de poder sobre tà es, sin lugar a dudas, tu jefe.
En el caso de las mujeres con un jefe masculino, la erótica del poder se impone. El hecho de ver en un solo hombre la ejemplificación del éxito profesional puede hacer que muchas sueñen con pasar una noche a solas con él. A veces se piensa de manera un tanto romántica: regalos, viajes, cenas… es una manera como otra cualquiera de escapar a la rutina. Las fantasÃas sexuales, además, suelen producirse con personalidades de la vida cotidiana, y poco importa que tu jefe no te suba el sueldo o que tengas que lidiar con su cabezonerÃa a la hora de pedir las vacaciones, en cualquier momento puede aparecer en tus fantasÃas más eróticas. Si por azar estos pensamientos eróticos se hiciesen realidad, comprobarÃas que tu superior es como cualquier hombre. Bye, bye fantasÃa.
En los chicos con una jefa femenina, este mecanismo opera de manera similar. Muchos hombres se excitan pensando en una mujer activa que dirija, que les domine… y qué mujer hay más dominante para el imaginario masculino que aquella que lleva las riendas de una empresa, aquella que puede decidir sobre su destino laboral. Cuando una persona ocupa un cargo más elevado que el tuyo es muy normal que proyectes en él o ella deseos o fantasÃas. Otra cosa es pasar a la acción.

En el lugar de trabajo se suelen producir muchas tensiones sexuales no resueltas
Como ocurre con todas las fantasÃas, el hecho de que tu jefe te excite en sueños o que lo desnudes con la imaginación, no quiere decir te vaya a gustar en la vida real. Ni tan siquiera significa que desees hacerlo de verdad. Sin embargo, cuando el mero fantaseo empieza a materializarse es cuando llegan los problemas. Coquetear con tu jefe o jefa puede ser una práctica de riesgo… aunque sea más común de lo que nos pensamos. Si tu superior te invita a tomar una copa, calibra hasta que punto puede ser conflictivo. Pero si decides hacerlo, nuestro consejo es que ejerzas la discrección. Mejor no dar que hablar a los compañeros de la empesa. Ser el centro de las miradas (que no de las fantasÃas) no tiene que ser muy agradable.
Piernas mujer por Tiago Ribeiro en Flickr
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