Por
Octavio Ortega, en 25 de Septiembre de 2007
...china y corea se ha convertido en un lugar de comercio. entre 1997 y 2001 se vendieron cerca de treinta mil mujeres coreanas en el país vecino. un negocio en alza a causa de la miseria del estado comunista, en el que durante los anos noventa murieron de hambre cerca de tres millones de personas. desde 1997, cerca de 300.000 refugiados coreanos se han establecido en china y es posible que cerca de un tercio viva en la frontera. la vida en corea del norte es una continua obsesion por cual sera la siguiente comida, familias enteras en busca de alimento, la gente muerta en las calles o el interior las casas, ciudades abandonadas, los ninos famelicos y canibalismo. el hambre toca a todas las clases sociales, excepto a los fieles al partido comunista y a los altos miembros del ejercito. mas de la mitad de los refugiados son mujeres. en la huída de su desgraciada situacion muchas se casan con hombres chinos en un intento por conseguir una vida mas digna. algunas tienen la suerte de pasar a formar parte de una familia, mientas que la mayoría caen en mafias organizadas. los compradores suelen ser duenos de prostíbulos. una de cada tres mujeres coreanas que cruce la frontera sera vendida.
los “cazadores de mujeres” cruzan la frontera en su busqueda de mercancía, incluso van a corea del norte en un intento de conseguir víctimas desesperadas, especialmente en estaciones de tren, campos de trabajo, caminos y aldeas aisladas. en china una mujer coreana cuesta entre 240 y 1.200 euros, un precio elevado si consideramos que los ingresos medios en el país asiatico estan en unos 85 euros al mes. la belleza, la edad, la virginidad, el estado físico y la salud son criterios para establecer el precio.
la china rural tambien hace frente al exodo masivo de las mujeres a las ciudades, que acuden con la esperanza de encontrar en la urbe el trabajo que falta en el campo. para un granjero chino, comprar una mujer coreana significa el trabajo de un ano, pero es la mujer ideal: trabajadora y sumisa. pocas personas diran...